lunes, 22 de octubre de 2007

confessions

Todo lo que alguna vez pude haber dicho
hoy ha quedado enterrado en el olvido,
perseguido por tus dichos crueles, fríos
agobiado ya por tus necios motivos.

Palabras impresas sobre mi cabeza.
Porque tu tinta jamas se acaba pues
es que son tus mentiras ilimitadas.
Oír tus divagues causa solo pereza.

Todo lo que alguna vez pude haber dicho
ha quedado sepultado en el camino,
arrepientome de no haber hablado
en aquel instante, ideal momento

para desenterrar un muerto en vida,
vida mutilada por la agonía
de las mentiras que terminan de acabar
con todo lo que el hilo quiso bordar.

Tu accionar funcionó como un disparador,
disparador de mentiras inservibles,
que fin le dieron a todo con gran furor.
Aquí se termino todo, es un adiós..

Indivisible permanece mi dolor.

No hay comentarios.: